Albert Sabater Pla

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Albert Sabater Pla







La figura del president.





La deriva autoritaria y desbocada es mas que evidente en EspaĖa.
EspaĖa no ha sabido hacer política, solamente expresarse a través de una justicia que ya en muchos lugares fuera del territorio nacional, naturalmente, empiezan a tildar de dudosa legalidad, imparcialidad e injusticia.

No acordar un referéndum legal fue un error.
Seguramente, aunque luego no se hubiera aplicado su resultado hubiera evitado la sinrazón de todo lo que ha ocurrido y lo que queda aún por venir.

Usar la violencia contra un pueblo desarmado, con votos en la mano, fue un error mas terrible aún. La imagen del país se ha visto mermada por ello, dando cuenta en el exterior que aquí hay un grave problema. Las alarmas saltaron en muchos partidos políticos europeos que lejos de los tentáculos del Partido Popular se han atrevido a hablar, incluso a plantear, diversas cuestiones relacionadas con la pérdida de derechos en Catalunya y en el resto de EspaĖa.

El siguiente despropósito, para mi el mas grave y vergonzoso en un país que se autodenomina como democrático, es el encarcelamiento de cargos electos por el pueblo de Catalunya. Las irregularidades de las detenciones, las humillaciones personales al vicepresident y el intento de escarnio a nivel personal contra aquellos que han sido elegidos, si no por todos, si por una gran parte del pueblo de Catalunya es intolerable.
Permitir este tipo de acoso, estas conductas humillantes, xenófobas y racistas no hacen mas que demostrar la mala calidad de un sistema y una justicia a dos tiempos, que actúa con celeridad o lentitud dependiendo de quien o qué se trate, y esto no hay quien, desde el centrismo o la llamada equidistancia, lo pueda defender. Por lo menos no alguien con unos valores sanos, basados en el respeto mutuo y la tolerancia. Es indefendible sea como sea.

Como ya he expresado en otros post, creo que el frente independentista ha hecho una jugada maestra tras otra. No se puede negar que la hoja de ruta o estrategia que está llevando a cabo Puigdemont y su equipo de asesores es de “chapeau” desde el punto de vista organizativo y estratega.
El estado espaĖol ha ido cayendo en cada una de sus maniobras planificadas.
Cayó cuando interesó ofrecer la imagen de la incapacidad del Gobierno para impedir votar el 9N y el 1O. Cayó otra vez mostrando que en EspaĖa existía la represión con las imágenes que el 1O dieron la vuelta al mundo con una policía completamente fuera de si atizando a ciudadanos pacíficos. Ha vuelto a caer mostrando al mundo lo que muchos consideran una justicia politizada y parcial que encarcela a cargos electos, y si no cambian las cosas, continuará cayendo hasta que alguien desde algún lado de  este mundo globalizado diga basta o uno de los dos acepte que el otro o bien ha ganado, o bien no puede dar mas pasos “democráticos”, en el caso del Gobierno espaĖol.

He expresado mi opinión anteriormente acerca de las elecciones del 21 de diciembre, y sigo sosteniendo que debe construirse un frente común ante la aplicación del 155 y la pérdida de derechos, pero ahora mas que nunca, debe hacerse de forma inteligente y muy bien planificada.

Incluir en el programa electoral una clara intención de llevar a cabo la independencia de Catalunya, mas que un bien, lo que conseguirá es precisamente el efecto contrario: que el Tribunal Constitucional lo ilegalice e incluso deje fuera de la participación a los partidos políticos que se presenten separados o en coalición bajo este programa.
No presentarse con la clara intención de crear la república catalana, puede llevar a muchos independentistas al desánimo, y que o bien no vayan a votar o bien voten a partidos políticos sin una clara posición independentista. 
Por ello pienso que la última jugada de Puigdemont de dividir el Govern en dos es magistral: Muestra al mundo que EspaĖa está dispuesta a todo, incluso a encarcelar a cargos electos con tal de conseguir sus intereses a pesar de que Puigdemont ha reclamado diálogo por activa y por pasiva.
La imagen de cargos electos entrando en prisión ha empezado a tocar sensibilidades en distintos lugares del mundo, y esta vez de verdad.

Que la otra mitad permanezca en el exilio es una muestra de la desconfianza del President en la imparcialidad de la justicia espaĖola, algo que ahora todo el mundo conoce gracias a su empeĖo por mostrar al mundo la calidad de la justicia. EspaĖa está en el punto de mira, periodistas, ciudadanos y políticos de todo el mundo empiezan a conocer las diferencias de esta justicia que trata de una manera a unos y de otra mucho mas permisiva a otros.
Permaneciendo en el exilio, no solamente gana tiempo, los máximos 90 días que puede tardar la justicia belga en definirse, a demás le permite presentarse como cabeza de lista para esta coalición, volviendo a convertirse en una jugada maestra: La coalición no debe presentar ningún programa independentista, pero el hecho de que Puigdemont sea el cabeza de lista, o que por lo menos esté en ella, le dará la fuerza definitiva para definir ese programa electoral de forma no escrita.  Nadie podrá ilegalizar un programa electoral que cumpla al cien por cien con la legalidad espaĖola, pero a pesar de ello podrá llevar el mensaje de independencia deseado.

El dia 21 de diciembre, las catalanas y catalanes que desean la independencia de Catalunya deben ir a votar de forma masiva esa coalición a pesar de que no esté escrito en el programa electoral la palabra “independencia” solo de esta forma, podrán volver a demostrar al mundo su deseo de independencia.
Si eso ocurriera y ganara la coalición en la que esté el President, Puigdemont habrá mostrado al mundo que en unas votaciones legales, con censo, sin golpes, vuelve  a ganar el si a la independencia.